Alejandro Haene, contador público y exintegrante de la CEM, analizó el complejo escenario económico provincial. Sostuvo que la caída del consumo y el aumento de los costos logísticos impactan en todos los sectores con el rubro de la construcción como uno de los más golpeados. “Hoy la posibilidad de pérdida del empleo casi está a la cabeza de las preocupaciones de las personas”, advirtió.
El exintegrante de la Confederación Económica de Misiones (CEM), Alejandro Haene ofreció un diagnóstico sombrío sobre la actualidad de las empresas misioneras, en un contexto donde cada vez más firmas recurren a herramientas legales para reordenar sus finanzas.
Haene describió un escenario general de dificultades que alcanza a casi todos los rubros. “El panorama de las empresas lo veo duro, complicado. Somos una provincia supercastigada. Estamos lejos de los centros de consumo, estamos lejos de los puertos para el caso de las exportaciones. Con este nivel de incremento de combustibles, peajes, todo aumenta el costo de la logística. Y además, con una caída de consumo fenomenal a nivel país, hace que todo se vuelva más ralentizado y a cuentagotas”.
En esa línea, el especialista en pymes consideró que la crisis es transversal y que “ya no quedan prácticamente rubros que uno pueda decir: ‘Este rubro es el core business y estoy salvado’, no. Creo que en general, todos en mayor o menor medida están afectados o han sido afectados y probablemente serán más afectados. Todo depende de cómo se den las variables macro”.
Ante la consulta sobre los mecanismos que utilizan las empresas en problemas, el tesorero diferenció dos figuras jurídicas distintas. Por un lado, se refirió al concurso preventivo de acreedores, una herramienta que se tramita en la justicia. “Está prevista en la Ley de Sociedades, y lo que de alguna manera ayuda es a poner un freno a todo lo que tiene que ver a la situación, sobre todo económica-financiera de las empresas y ordenarlas respecto de lo que tiene que ver tanto con los deudores como con los acreedores”, precisó.

Por otra parte, explicó en qué consiste el procedimiento preventivo de crisis, que involucra a organismos estatales y sindicatos. “Se tramita particularmente con la AFIP y con el Ministerio de Trabajo de la Nación, y lo que permite es, por ejemplo, supongamos que alguien tiene una empresa en donde las ventas vienen en caída, los costos de personal cada vez les cuesta más pagar los sueldos, las cargas sociales y demás. Con la participación en general de la AFIP, el Ministerio de Trabajo y el sindicato al que pertenezcan los trabajadores, se conviene, por ejemplo, en trabajar tres días a la semana, pagando los salarios de esos tres días. Eso va a hacer directamente que las cargas sociales disminuyan y generalmente por un plazo determinado”, se explayó.
La construcción, el sector más golpeado
El especialista identificó al sector de la construcción como el principal perjudicado por la coyuntura económica actual, con una pérdida de empleo significativa. Según sus estimaciones, la paralización de la obra pública fue el detonante de la crisis en el rubro. “Sin lugar a dudas, la actividad de la construcción. Se calcula que unas 11.000 o 12.000 personas han quedado sin trabajo registrado en la provincia de Misiones, aproximadamente el 10, 12%. La construcción es el rubro más afectado, lejos”, aseguró.
Haene sostuvo que, después de la construcción, los sectores más castigados son el comercio y la industria. Sobre el cese de la obra pública, manifestó que no es una novedad, pero sus consecuencias fueron directas. “El hecho que la obra pública prácticamente se haya parado o desaparecido, ha significado que muchas empresas hayan dejado de trabajar, sobre todo aquellas que estaban ligadas exclusivamente al sector de la obra pública. No tuvieron otro camino que dejar cesante al personal”, indicó.
De esta manera, Haene planteó que el temor a la pérdida del empleo se convirtió en una de las principales preocupaciones de la población, lo que a su vez retrae aún más el consumo y agrava el ciclo recesivo. “Creo que hoy la posibilidad de pérdida del empleo casi está a la cabeza de las preocupaciones de las personas. Eso muchas veces hace que no haya sector que se salve, excepto aquellos sectores muy puntuales, muy de nicho. El problema es cuando te cae el 50, el 60% de la venta”.
Fuente: Misiones Online y Red Ciudadana
