La inflación mayorista registró en abril una fuerte aceleración y alcanzó el 5,2%, duplicando el índice de precios minoristas del mismo mes, que fue de 2,6%. El incremento estuvo impulsado principalmente por la suba internacional del petróleo en medio de la guerra en Medio Oriente, que impactó de lleno en los precios del crudo, refinados y productos químicos.
La inflación mayorista de abril fue de 5,2%, lo que representó una suba de 1,8 puntos porcentuales respecto a marzo y marcó una fuerte aceleración en los precios internos al por mayor. En los últimos doce meses, el incremento acumulado alcanzó 30,8%, mientras que en el primer cuatrimestre del año la variación fue de 11,6 por ciento.
Según informó el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), el Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) avanzó 5,2% respecto de marzo, impulsado por aumentos de 5,3% en productos nacionales y de 2,5% en importados.
Entre los productos nacionales, los mayores aportes al alza provinieron de petróleo crudo y gas, productos refinados del petróleo, sustancias y productos químicos, alimentos y bebidas, y artículos de caucho y plástico.
El Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB) también registró un incremento de 4,8% en abril, producto de una suba de 4,9% en productos nacionales y de 2,5% en importados.
Por su parte, el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) creció 4,8% en el cuarto mes del año, explicado por un aumento de 7,5% en productos primarios y de 3,7% en manufacturados y energía eléctrica.
Durante abril de 2026, el IPIM estuvo fuertemente condicionado por la suba del precio internacional del barril de petróleo a raíz del conflicto bélico en Medio Oriente. El incremento consolidó al crudo por encima de los 100 dólares por barril y generó un fuerte impacto sobre distintos sectores de la economía.
De acuerdo con los datos difundidos por el Indec, el mayor aumento se registró en el rubro “Petróleo crudo y gas”, seguido por “Productos pesqueros”, “Productos refinados del petróleo” y “Sustancias y productos químicos”.
El ministro de Economía, Luis Caputo, utilizó sus redes sociales para explicar el resultado del indicador y sostuvo que “si bien el número es alto, es importante aclarar que la variación es explicada casi en un 85% por la suba en el precio del petróleo y productos vinculados, producto de la guerra”.

Además, señaló que “las divisiones Petróleo Crudo y Gas, Productos Refinados del Petróleo, Productos de Caucho y Plástico y Sustancias y Productos Químicos aportaron 4,4 puntos porcentuales de los 5,2 puntos del nivel general”. Según indicó el funcionario en X, excluyendo esas cuatro categorías relacionadas con el shock externo, “la variación del resto del índice se estima en torno a 1,1% en el mes, 4,4% acumulado hasta abril y 23% interanual”.
En detalle, el rubro Petróleo crudo y gas explicó 2,09 puntos porcentuales del índice total, mientras que Productos refinados del petróleo aportó otros 1,63 puntos y Sustancias y productos químicos añadió 0,46 puntos porcentuales.
En la misma línea, el economista Federico Filippini, de Adcap Grupo Financiero, evaluó que “la aceleración refleja de manera más directa el impacto de la suba del petróleo y los refinados”. Además, estimó que “excluyendo ese efecto, el aumento habría estado más cerca de 1,5% mensual”.
Los diez rubros mayoristas que más aumentaron en abril fueron:
- Petróleo crudo y gas: 22,9%
- Productos pesqueros: 16,8%
- Productos refinados del petróleo: 13,6%
- Productos de caucho y plástico: 7,4%
- Sustancias y productos químicos: 5,1%
- Muebles y otros productos industriales: 4,6%
- Tabaco: 3,3%
- Productos de minerales no metálicos: 3,1%
- Papel y productos de papel: 2,6%
- Impresiones y reproducción de grabaciones: 2,4%
Qué pasó con la inflación minorista
En paralelo, la inflación minorista de abril se ubicó en 2,6%, mostrando una desaceleración respecto al 3,4% de marzo y frenando la tendencia ascendente de los últimos diez meses. El acumulado anual alcanzó 12,3% y la variación interanual fue de 32,4 por ciento.
El dato estuvo dentro de las previsiones del equipo económico y de consultoras privadas, que estimaban un índice de entre 2,4% y 2,8%.
Dentro de los distintos rubros, los precios regulados lideraron los aumentos con 4,7%, impulsados principalmente por subas en transporte y electricidad. El IPC núcleo avanzó 2,3%, debido a incrementos en alquileres, servicios vinculados a la vivienda y restaurantes.
En tanto, los precios estacionales no registraron variaciones, ya que las subas en indumentaria fueron compensadas por bajas en turismo y frutas.
El rubro Transporte encabezó los incrementos con 4,4%, seguido por Educación, que avanzó 4,2%. Por el contrario, Alimentos y bebidas no alcohólicas aumentó 1,5% y Recreación y cultura apenas 1%.
Por regiones, Alimentos y bebidas no alcohólicas tuvo mayor incidencia en el Noreste, Noroeste y la región Pampeana. En el Gran Buenos Aires, el mayor impacto se observó en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, producto de ajustes en alquileres y tarifas eléctricas.
