Despidos dejaron sin cobertura privada a más de 230 mil argentinos

Más de 231.000 personas quedaron sin cobertura médica privada entre el cuarto trimestre de 2025 y los primeros meses de 2026. El dato, revelado por el Instituto Argentina Grande (IAG) a partir de los microdatos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), marca el mayor salto registrado durante la gestión del Gobierno nacional y expone la creciente presión sobre el sistema público de salud.

El relevamiento muestra que la población que depende exclusivamente de hospitales y centros estatales pasó de 10.443.275 personas a 10.674.416 en apenas tres meses. El incremento de 231.141 personas, equivalente a una suba del 2,2%, refleja un deterioro acelerado en el acceso a la cobertura privada.

Las cuotas de las prepagas disparadas y el empleo en caída explican el fenómeno

El IAG atribuye la tendencia a dos factores centrales. Por un lado, las cuotas de la medicina prepaga acumularon un aumento del 460%, muy por encima de la inflación del período, estimada en 320%. Por otro, la eliminación de 235 mil puestos de trabajo privados registrados dejó sin obra social a miles de familias.

“Los incrementos en las cuotas y la pérdida de empleo formal explican el crecimiento de la población que depende únicamente del sistema público”, señala el informe.

La serie estadística revela que, desde el cambio de Gobierno nacional, la cantidad de personas sin cobertura privada aumentó en 1.246.285. Al cierre de 2023, había 9.428.131 ciudadanos en esa situación. Tres años después, el número trepó a 10.674.416, lo que equivale al 35,6% de la población argentina.

Aunque hubo fluctuaciones trimestrales, la tendencia general fue de crecimiento. Tras descender a 9.348.665 personas en el primer trimestre de 2024, la cifra volvió a subir en los meses siguientes y alcanzó un máximo histórico al inicio de 2026.

Para el IAG, los indicadores reflejan el efecto combinado del encarecimiento de la cobertura privada y el deterioro del empleo registrado. La consecuencia inmediata es un sistema público cada vez más exigido, que debe absorber a más de un tercio de la población argentina en un contexto de crisis económica nacional.