La ministra de Seguridad Nacional, Alejandra Monteoliva, reconoció públicamente que aumentó la cantidad de casos de suicidio dentro de las Fuerzas de Seguridad y admitió que uno de los factores que inciden en esa problemática es el endeudamiento que atraviesan muchos efectivos, tanto en su ámbito formal como informal.
En declaraciones radiales, la funcionaria explicó que se trata de un tema que “ocupa” y al mismo tiempo “preocupa” a su gestión, y remarcó que el fenómeno no es exclusivo de las Fuerzas, sino que responde a una tendencia que también creció en el conjunto de la sociedad argentina.
Los números que preocupan al Gobierno
Según detalló Monteoliva, durante 2025 se registró un incremento del 30% en los casos de dentro de suicidio de las Fuerzas respecto al año anterior. La funcionaria citó además datos generales del país, según los cuales la tasa nacional se ubica en 22,7 casos cada 100.000 habitantes, de acuerdo con un informe elaborado por su cartera.
La ministra también informó una comparación histórica para dimensionar la magnitud del problema a nivel país. Recordó que, una década atrás, cuando se desempeñaba al frente de la Dirección Nacional de Estadística Criminal, se registraban 2.300 casos por año, mientras que en la actualidad esa cifra trepó a 5.300, lo que confirma una tendencia sostenida al alza tanto dentro de las Fuerzas como en la sociedad en general.

El peso de las deudas y el acompañamiento en salud mental.
Frente a este panorama, Monteoliva sostuvo que desde el ministerio intensificaron el acompañamiento a los efectivos, considerando que la salud mental es hoy un eje central de trabajo dentro de las políticas de bienestar de las Fuerzas. En ese sentido, mencionó el papel de las capellanías como un espacio de escucha directa para quienes lo necesitan.
La funcionaria remarcó que desde hace tiempo trabajan en medidas orientadas a brindar ayudas financieras a los efectivos, en un contexto donde muchos de ellos enfrentan niveles de endeudamiento tanto formal como informal. Según explicó, se trata de “vidas que hay que ayudar a ordenar”, y detalló que en muchos casos el efectivo es la única persona de la familia con un recibo de sueldo formal, lo que lo convierte en garantía económica de todo su entorno familiar.
Respecto a los salarios que actualmente perciben los efectivos, Monteoliva señaló que tanto ella como el ministro de Defensa, Carlos Presti, trabajan junto a la Jefatura de Gabinete y el equipo económico para encontrar una solución, aunque reconoció que no se trata de una tarea sencilla dentro del contexto económico actual. “Estamos pronto a definir cuál es la mejor manera de que la gente pueda tener un alivio”, afirmó, aunque aclaró que esas decisiones dependen en gran medida de lo que se define junto al equipo económico nacional.
