En el marco de la audiencia número 17 del juicio oral que se le sigue por el homicidio de Cristian “El Gringo” Díaz en Villa Lugano, el músico Cristian “Pity” Álvarez fue trasladado este lunes en ambulancia desde la clínica psiquiátrica de Castelar donde permanece internado y prestó declaración por primera vez ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 29, audiencia en la que reconoció haber disparado al sentirse “acorralado por un tipo peligroso” y relató que experimentó “un fogonazo blanco” en la cabeza al momento del ataque.
El debate oral por el homicidio de Cristian “El Gringo” Díaz se reanudó este lunes 2 de noviembre a las 12 ante el Tribunal Oral en lo Criminal y Correccional Nº 29. En la audiencia número 17 del proceso judicial, Cristian “Pity” Álvarez solicitó declarar por primera vez desde el inicio del juicio. El músico, quien permanece internado de manera involuntaria en una clínica psiquiátrica ubicada en la localidad bonaerense de Castelar desde el pasado 2 de octubre, fue trasladado en ambulancia hasta la sede judicial porteña de la calle Paraguay al 1500 luciendo una boa de piel marrón, anteojos de sol y una remera con la leyenda “La gente manda”.
Previo a la intervención del imputado, brindó su testimonio el sacerdote César Scicchitano Tagle —conocido como “el cura rockero”—, quien describió el severo deterioro que observaba en el artista a raíz del consumo problemático de sustancias. El religioso reveló ante los jueces situaciones de extrema vulnerabilidad, como la ocasión en que el cantante se colocó el producto lubricante WD-40 en la garganta tras quedarse afónico o cuando permitió la proliferación de cucarachas en su casa al negarse a matarlas, además de recordar que le vio un arma de fuego que Álvarez argumentaba tener para sentirse protegido.

Al sentarse frente al tribunal presidido por el juez Gustavo Goerner y ser informado de que declaraba sin juramento en su condición de imputado, el músico manifestó: “Estoy muy nervioso, me cayeron muchas fichas. Pensé que no iba a poder declarar”. A lo largo de su relato, que se extendió por más de una hora e incluyó breves cuartos intermedios para tomar agua, azúcar o vapear, Álvarez reconstruyó los antecedentes del conflicto. Explicó que conocía a Díaz del barrio Samoré de Villa Lugano y rememoró un incidente previo en el cual la víctima —a quien describió como un hombre alto, corpulento y practicante de boxeo— trabajaba ocasionalmente como remisero hacia la Villa 1-11-14 y en una oportunidad lo habría dejado abandonado reteniéndole la mochila.
Al detallar los acontecimientos de la noche del crimen, Álvarez sostuvo que bajaba de su departamento junto a su acompañante, Agustina Inbernoz, cuando fue increpado por la víctima. Afirmó que Díaz se encontraba bajo los efectos del alcohol o estupefacientes y que la discusión escaló rápidamente de agresiones verbales a intentos de agresión física. “En un momento me dice: ‘Vamos a pelear’”, relató Álvarez, quien se puso de pie ante los jueces para escenificar cómo la víctima se quitó el pulóver, momento en el cual sostuvo haber divisado la culata de un arma debajo de su ropa. “Yo estaba acorralado por un tipo peligroso”, enfatizó al comparar su situación emocional con la de “una codorniz frente a una boa” y señalar que su propia movilidad reducida a causa de una operación de cadera le impidió retirarse del lugar.
En el tramo central de su exposición, el cantante reconstruyó el instante en el que accionó el arma contra Díaz: “Tenía el arma en el bolsillo, creo que ni la saqué. Apunté a su cuerpo”. Describió que en ese instante sintió “un fogonazo blanco” en la cabeza y que perdió la noción del tiempo por unos segundos hasta verse parado al lado del cuerpo sin vida mientras la gente corría y su acompañante le gritaba: “¡Lo mataste, lo mataste!”. Álvarez expresó ante los magistrados: “Que Dios me perdone, pero yo no vine a este mundo a cazar, vine a multiplicar, más allá de cuál sea mi sentencia. Lo que hice va en contra de mis principios”. Tras completar su exposición y manifestar un malestar físico previo, solicitó la interrupción de la audiencia mediante un nuevo cuarto intermedio.
