l Pirata lo hizo de nuevo. El 9 de mayo de este año, Francisco González Metilli había marcado el único gol del triunfo Pirata ante la “T”, por los octavos de final del torneo Apertura. Casi cinco meses más tarde, el resultado se repitió. Belgrano le ganó 1 a 0 a Talleres de visitante, en el Kempes, por la undécima fecha del Clausura con el tanto de Ramiro Hernandes a pocos minutos del final. Todo empezó en un córner para el Matador. Sin embargo, con un contraataque veloz por la izquierda, el equipo de barrio Alberdi aceleró a fondo y tras unas buenas combinaciones con velocidad y precisión marcó el gol y se quedó con el partido.
En el inicio del partido ninguno de los dos equipos ofrecía mucho. Parecían contenidos, presos de la presión que suele tener un clásico. Empezó mejor el visitante, pero sin poder lastimar. A los de Zielinski les faltaba ser punzantes. Un tiro en el palo de Rick pudo haberlo cambiado todo y desde allí Talleres comenzó a dominar el desarrollo. Al cierre de la primera etapa, el Pirata tuvo una chance, pero no aprovechó un error de la defensa de la T y se fueron al descanso 0 a 0.
Para el segundo tiempo, parecía que todo se inclinaba para el lado de la igualdad. Talleres era mejor, pero -salvo cuando se encendía Depietri- nunca le generó peligro al arquero Vicentini, que se mostró muy seguro en cada intervención que tuvo en el juego aéreo o saliendo a cortar como líbero ante un pelotazo frontal. Llegaron algunas variantes en ambos equipos y a los 15, Ramiro Hernandes reemplazó a González Metilli.
Por el lado del local, Omar De Felippe también decidió cambiar y una variante casi quiebra el partido. Giovani Baroni, tras una gran ejecución, estrelló un tiro libre en el travesaño, en lo que fue su primera intervención con la pelota. Allí no tuvo suerte la T. Los minutos pasaban y el local empezó a despertarse, asumiendo un mayor protagonismo. El cronómetro marcaba 41 minutos cuando Talleres contaba con un tiro de esquina desde la izquierda en una jugada que tuvo un desenlace nada casual.
La pelota enviada desde la izquierda pasó por encima de todos los futbolistas y Velázquez, en el extremo opuesto, comenzó a trasladar la pelota. Se apoyó en Zelarayan, que se la tiró larga a Velázquez, y éste corrió hasta el fondo de la cancha. Envió el centro, tras un primer intento de remate, la pelota rebotó en Riquelme. Y Hernandes, que llegó corriendo desde el punto del penal de su área hasta el otro, le pegó de zurda y puso el 1 a 0 ubicando la pelota en el ángulo superior derecho de Unsain. La figura del partido tuvo el mérito de haber acompañado en todo momento la jugada.
Una celebración que retumbó en el silencio de todo el Mario Alberto Kempes, colmado de hinchas de la T. En los últimos instantes el equipo de De Felippe, que había tenido dos chances claras, insistió, pero no pudo llegar al empate. Enorme victoria del último campeón del fútbol argentino, que volvió derrotar a su clásico rival al igual que el 9 de mayo de este año cuando lo eliminó de los octavos del Apertura. Además, le sacó dos partidos en el historia, en el que ahora está 135 a 133 a favor de los de barrio Alberdi.
Los de Zielinski tienen motivos para festejar. Con la participación en la Copa Libertadores 2027 asegurada, por ahora, lideran el grupo B del Clausura con 19 unidades y +5 de diferencia de gol. Talleres, por su parte, todo lo contrario. Está último en el grupo A, con 8 puntos. Además, muy lejos de la zona de clasificación a las copas internacionales.
