La fábrica textil Cocot y Dufour, ubicada en el barrio porteño de Parque Chas, cerró sus puertas y dejó en la calle a sus últimos 140 empleados a raíz de la recesión nacional que golpea a empresas de todo el país. Con esta decisión, la firma puso fin a una actividad que en su momento llegó a ocupar a más de 500 operarios.
El proceso de reducción de personal se extendió durante meses y avanzó con despidos escalonados que achicaron progresivamente la planta hasta su cierre definitivo. En este aspecto, los trabajadores denunciaron irregularidades en el pago de salarios, aguinaldos y vacaciones, que —según afirmaron— fueron abonados en cuotas y sin un cronograma claro.
La noticia del cese de actividades desató protestas frente al establecimiento: hubo cortes de calle, asambleas permanentes y momentos de fuerte tensión entre los empleados y representantes del área de Recursos Humanos enviados por la compañía. Asimismo, se registraron cruces verbales de alta intensidad que obligaron a reforzar la presencia de seguridad.

Impacto en el sector textil
Desde la firma atribuyeron la decisión a una crisis económica nacional que afectó la sustentabilidad del negocio. En esta línea, delegados gremiales cuestionaron ese argumento al remarcar que la planta continuaba operando con turnos extendidos y actividad durante las 24 horas.
El cierre de la fábrica suma un nuevo capítulo a la delicada situación que atraviesa el sector textil en todo el país, impactando de manera directa en el empleo industrial y en la actividad productiva de la Ciudad de Buenos Aires. Mientras tanto, los trabajadores evalúan los pasos a seguir en defensa de las indemnizaciones y eventuales reclamos judiciales.
