La Copa Mundial es el evento masivo más esperado del deporte planetario. Serán millones las personas que acudirán a Estados Unidos, México y Canadá por más de 30 días con el objetivo de disfrutar una experiencia que siempre presenta innovaciones.
En esta oportunidad la Fifa (Federación Internacional de Fútbol Asociación) hizo foco en el confort del público ofreciendo estadios de vanguardia y un medio tiempo en la finalísima de Nueva Jersey. Aunque al mismo tiempo la entidad madre del fútbol se aprovechó de ese mismo fanatismo para exprimir el rédito económico hasta la última gota.
Al día de la fecha este Mundial no solo despierta polémica por los recientes conflictos bélicos generados por el gobierno de Donald Trump en Medio Oriente o el avance de los cárteles en la ciudad mexicana de Jalisco, sino también por los precios siderales que estableció la Fifa para las entradas de todas las fases. Un golpe directo al bolsillo del fanático que le otorga a este Mundial el mote del ‘más costoso de la historia’.
Solamente en el primer lanzamiento de la casa madre del fútbol los precios de los boletos quintuplicaron en valor a los de Qatar 2022, pero ya con el correr de los días se aplicó la estrategia ‘precios dinámicos’ y hoy las entradas no tienen un valor fijo, suben y bajan en tiempo real dependiendo de la demanda.
Esta novedad transforma por completo a Norteamérica 2026, haciéndolo más corporativo y alejándose del hincha genuino. Ya se dejó de pensar únicamente en lo deportivo para dar paso a una experiencia completa, con entretenimiento en las tribunas y los alrededores, con un recital que se estima supere los 15 minutos en el medio tiempo de la final al mejor estilo Super Bowl.
Según el sitio La Gaceta de Tucumán, “el verdadero negocio estará en el hospitality. Ahí aparece otra palabra importada del deporte estadounidense y de la Fórmula 1: experiencia. La Fifa, asociada con la empresa On Location, empujó como nunca antes la venta de paquetes VIP corporativos. Algunos arrancan cerca de los U$S 650 para partidos menores, mientras otros superan los 8.000 por persona”.
“¿Qué incluyen? Lounges exclusivos, catering premium, bebidas, accesos preferenciales, merchandising oficial, experiencias privadas y networking empresarial”.
A pesar de esta realidad, y como bien se sabe, el argentino se la rebusca para decir presente. Esta edición no es la excepción y los fanáticos de la Scaloneta tendrán que desembolsar cerca de ocho mil dólares para cubrir pasajes, estadías y movilidad durante los tres partidos de la fase de grupos y un eventual 16avos de final. En tanto, serán 15 mil con la final incluida. Todo esto sin entradas, que van aparte.
Párrafo aparte para el incremento de los precios en hoteles, que en algunos casos alcanzó el 200 por ciento respecto al 2025. Todo es navegar contra la corriente, algo que va en contra del espíritu mundialista.
Así las cosas, la TV emerge como alternativa para la mayoría. En total serán cuatro señales (TV Pública, Telefé, TyC Sports y DirecTV) y dos plataformas (Disney + y Paramount +) las que transmitirán los 104 partidos en nuestro país.
