León XIV se mostró en el papamóvil en su primera audiencia general tras la operación de cáncer

OMA.- A una semana y un día de su operación de cáncer de pulmón, el papa León XIV reapareció este miércoles nuevamente en público para presidir la audiencia general de los miércoles. Y volvió a sorprender por su buen aspecto.

No dijo nada de su inminente viaje a América Latina —previsto entre el 6 y el 17 de noviembre próximo—, y volvió a agradecer las oraciones y el apoyo recibidos en este momento. El Pontífice, de 71 años, asombró a todos por su rápida recuperación: paseó en papamóvil, saludó levantando los brazos, sonriente, sereno, a los miles de fieles presentes que lo ovacionaron, bendijo decenas de bebés, leyó sin problemas su catequesis y hasta cantó el Padre Nuestro en latín. Como sucedió el domingo pasado cuando se presentó ante miles de fieles para la oración mariana del Ángelus, otra vez ostentó un aspecto físico bueno, como si no hubiera tenido una operación mucho más seria de lo esperado el martes 13 de octubre pasado, cuando le extirparon el lóbulo inferior del pulmón derecho.

Aún falta conocer el resultado de los exámenes histológicos que determinarán si tiene que hacer algún tratamiento, algo que se especula podría significar una postergación de la gira a América Latina, que sigue confirmada.

Al igual que el domingo último, cuando apareció para el Ángelus dominical, el Papa ostentó una buena voz. Si el domingo la aparición había sido corta, diez minutos, este miércoles fue mucho más larga. Al margen de los casi 20 minutos en papamóvil al principio, cuando se lo vio además intercambiar bromas con algunos presentes -que lo aclamaron al grito de “¡Viva el Papa!” y “¡León! ¡León!”-, leyó toda su catequesis y los resúmenes en varios idiomas -no todos, no hubo ni en latín ni en chino-. Finalmente saludó a algunos obispos y cardenales presentes, y se tomó tiempo también para hacerlo con decenas de personas presentes para el denominado “besamanos” y con más de un centenar de parejas de recién casados, vestidos con sus trajes de novios.

Más temprano el Papa tuvo su primera audiencia posterior a la operación, en la que recibió en la Sala Clementina a los asistentes al seminario “La Santidad en la historia”, organizado por el Dicasterio de las Causas de los Santos.

Pero sólo aludió a su delicada situación de salud —que conmovió al mundo— más tarde, antes de comenzar a leer la catequesis. “Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días y bienvenidos! Lo primero que quiero decirles es: gracias por el apoyo de sus oraciones, gracias a Dios por su generosidad”, dijo. “Renovamos todos nuestra confianza en la bondad y en la misericordia de Dios”, agregó.

Luego, habló de la importancia del matrimonio y de la familia, según la constitución pastoral Gaudium et spes, del Concilio Vaticano II. “El amor conyugal no se limita al atractivo erótico —que también forma parte de él—, sino que abarca toda la voluntad de los esposos, reavivando su afecto y expresándose mediante sentimientos y gestos de ternura”, recordó. “Este amor abarca el bien del hombre y de la mujer, iguales en dignidad; impregna toda la vida de los cónyuges y encuentra expresión en los actos exclusivamente propios del matrimonio. La especial intimidad de los esposos significa el amor integral de persona a persona, favorece el don recíproco y enriquece su mutua alegría”, agregó.

El Papa en la primera audiencia general tras la operación

Destacó la importancia de la fecundidad del amor conyugal, que se expresa en la procreación de los hijos, “el don más excelente del matrimonio”, y evocó la enseñanza de la Iglesia católica según la que “la vida desde su concepción ha de ser salvaguardada con el máximo cuidado”, rechazando “el aborto y el infanticidio”.

Finalmente subrayó la importancia de la función social de la familia, que Gaudius et spes define como “escuela del más rico humanismo” y “fundamento de la sociedad”. Y recordó “a todos aquellos que tienen responsabilidades sociales, especialmente en el ámbito político y cultural, el deber de contribuir eficazmente al progreso del matrimonio y de la familia”.

“Queridísimos, este compromiso es más urgente que nunca”, remarcó. “La Iglesia lo sabe bien, como demuestra la solicitud pastoral de los Papas que se han sucedido después del último Concilio, hasta la doble Asamblea sinodal querida por el Papa Francisco, sobre la que han tratado, los pasados días, los jefes de las Iglesias Orientales Católicas y los presidentes de las Conferencias Episcopales”, subrayó. “Que la Sagrada Familia de Nazaret nos ilumine en el camino y proteja a las familias de todo el mundo”, concluyó.

Por Elisabetta Piqué