Los salarios registrados en el país volvieron a quedar por debajo de la inflación en enero y acumulan una baja del 7,9%

Los salarios registrados subieron 2% en enero, pero quedaron por debajo de la inflación que fue del 2,9% en ese mes, según informó el INDEC. De esta manera, marcaron su quinta caída mensual consecutiva de poder adquisitivo, acumulando un baja del 7,9% real en el gobierno de Javier Milei.

Los salarios registrados volvieron a quedar por debajo de la inflación en el inicio de 2026. Según informó el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec), los sueldos formales aumentaron 2% en enero respecto de diciembre, un incremento inferior al Índice de Precios al Consumidor (IPC), que alcanzó el 2,9% en el mismo período.

El desempeño fue dispar entre los distintos sectores. El mayor aumento mensual se registró en el sector privado no registrado, con un alza de 4,4%, aunque este dato presenta un rezago estadístico de cinco meses, por lo que refleja la situación de agosto de 2025. En tanto, el sector privado registrado tuvo una suba de 2,1%, mientras que el sector público avanzó 1,8%.

En la comparación interanual, el índice general de salarios mostró un incremento del 29%, también por debajo de la inflación anual, que llegó al 32,4%. En el sector privado registrado, la suba fue de 28,5%, mientras que en el sector público alcanzó el 30%. Por su parte, los trabajadores informales encabezaron las mejoras con un aumento del 80,6%, aunque este valor debe contrastarse con el 33,6% correspondiente a agosto de 2025 debido al mencionado rezago.

Dentro del sector público, el subsector nacional registró en enero una suba mensual del 2%, mientras que el provincial avanzó 1,7%. En términos interanuales, las variaciones fueron del 22,4% y 33,4%, respectivamente. No obstante, en todos los segmentos los salarios continúan corriendo por detrás de la inflación acumulada.

El economista de la Fundación Libertad y ProgresoTomás Amerio, sostuvo que los datos interanuales reflejan que “la recuperación del salario real, aunque en curso, aún no logra compensar la pérdida acumulada de los últimos años”.

Una tendencia de largo plazo

Los datos del Indec muestran que en los últimos 100 meses tanto los salarios como los precios se multiplicaron por más de 70 veces, aunque la inflación avanzó a un ritmo superior.

En septiembre de 2017, el salario neto promedio de un trabajador formal del sector privado era de 20.974 pesos, mientras que en diciembre de 2025 alcanzó los $1.600.263, lo que implica un incremento nominal del 7.529%. Sin embargo, en ese mismo período el IPC acumuló una suba del 8.509%, superando a los salarios en 980 puntos porcentuales.

Esta diferencia se traduce en una caída del 11,38% en el poder adquisitivo promedio. Para mantener el mismo nivel de compra que en 2017, el salario debería ubicarse en $1.805.731.

La pérdida es aún más marcada al analizar bienes esenciales. En septiembre de 2017, una canasta de 58 productos relevada por el Indec costaba $3.520,76, lo que permitía adquirirla 5,96 veces con un salario promedio. En diciembre de 2025, esa misma canasta ascendió a $325.370,30, y el ingreso promedio solo alcanza para comprarla 4,92 veces, lo que representa una caída del 17,4% en la capacidad de compra.

Perspectivas para 2026

De cara a 2026, las previsiones salariales muestran señales mixtas. De acuerdo con un informe de la empresa Randstad, las compañías planean otorgar aumentos promedio del 17,5% a empleados fuera de convenio durante el primer semestre del año.

El relevamiento evidencia una fuerte dispersión: algunas empresas proyectan incrementos de al menos 4%, mientras que otras contemplan subas de hasta el 35%. Este escenario refleja la búsqueda de equilibrio entre la capacidad financiera de las organizaciones y la necesidad de retener talento en posiciones clave.

El informe también indica que, con una inflación estimada del 12% para la primera mitad del año, los incrementos previstos podrían traducirse en una mejora del salario real para ese segmento específico de trabajadores.

En cuanto a la frecuencia de actualización de sueldos, el 31% de las empresas realiza revisiones trimestrales, el 22% opta por ajustes semestrales y el 15% aplica incrementos mensuales. Asimismo, se observa una tendencia creciente hacia revisiones semestrales y cuatrimestrales, en contraste con los ajustes mensuales más frecuentes en contextos de alta volatilidad inflacionaria.