No todo es agua: estas bebidas ayudan a hidratarse los días de mucho calor

Expertos explican cuándo conviene sumar otras opciones para reponer líquidos y qué alternativas evitar para no deshidratarse.

La hidratación resulta importantísima para el funcionamiento del organismo. Mantener el equilibrio de líquidos impacta en la energía diaria, la concentración, la regulación de la temperatura y el rendimiento físico. Aunque el agua ocupa un lugar central, no es la única opción válida para hidratarse.

Especialistas en nutrición y salud señalan que existen bebidas que también aportan líquidos y, en algunos casos, nutrientes útiles para situaciones puntuales.

Instituciones como la Mayo Clinic y MedlinePlus explican que la hidratación adecuada no depende solo de beber grandes volúmenes de agua, sino de elegir líquidos acordes al contexto, como la actividad física, el clima o un cuadro de malestar general. El objetivo consiste en sostener un aporte regular de líquidos sin sumar excesos innecesarios de azúcar o cafeína.

Bebidas con electrolitos y reposición de minerales

El agua sigue siendo la base de una hidratación saludable, aunque no es la única opción recomendada por los especialistas.

El agua sigue siendo la base de una hidratación saludable, aunque no es la única opción recomendada por los especialistas.

Cuando el cuerpo pierde líquidos por sudoración intensa, calor o esfuerzo físico prolongado, también se pierden minerales. Las bebidas con electrolitos pueden cumplir un rol específico. El agua enriquecida con sodio, potasio y magnesio ayuda a reponer esos componentes y a sostener el equilibrio interno.

La Cleveland Clinic aclara que este tipo de bebidas resulta útil para deportistas o personas expuestas a altas temperaturas, siempre que se elijan versiones con bajo contenido de azúcares agregados. Para la vida cotidiana y la actividad moderada, el agua simple continúa siendo suficiente.

También existe la alternativa casera: agua, una pequeña cantidad de sal y jugo natural de frutas. Esta combinación permite controlar los ingredientes y adaptar la bebida a las necesidades personales, sin recurrir a productos industriales.

Infusiones, leche y opciones naturales que reemplazan al agua

-Infusiones sin cafeína: figuran entre las opciones más recomendadas para sumar líquidos con variedad. Manzanilla, menta, hibisco o rooibos aportan agua y compuestos antioxidantes, sin el efecto estimulante de la cafeína. Según MedlinePlus, estas bebidas hidratan sin generar pérdida adicional de líquidos.

-Agua de coco: este líquido contiene potasio y magnesio, presenta bajo aporte calórico y ofrece un sabor suave. Desde la Cleveland Clinic destacan su utilidad tras el ejercicio, aunque recuerdan que no reemplaza al agua en el consumo diario.

La leche, una bebida fundamental para la nutrición a todas las edades.

La leche, una bebida fundamental para la nutrición a todas las edades.

-La leche: tanto de origen animal como vegetal, también suma hidratación. Investigaciones de la Harvard T.H. Chan School of Public Health indican que la leche aporta líquidos junto con proteínas y micronutrientes. Las versiones descremadas o semidescremadas permiten obtener estos beneficios sin exceso de grasas saturadas, lo que resulta útil después de la actividad física.

-Jugos de frutas diluidos: constituyen otra posibilidad. Al mezclarlos con agua en partes iguales, se reduce la carga de azúcar y se incrementa el volumen de líquido ingerido, lo que favorece la hidratación sin impacto metabólico elevado.

Qué bebidas conviene limitar

No todas las bebidas resultan aliadas del equilibrio hídrico. Los especialistas coinciden en que los refrescos azucarados, las bebidas energéticas con alto contenido de cafeína y el alcohol no deben considerarse fuentes principales de hidratación. Estas opciones pueden favorecer la pérdida de líquidos y sumar calorías sin valor nutricional.

La Mayo Clinic y MedlinePlus advierten que la cafeína y el alcohol presentan efectos diuréticos, por lo que su consumo frecuente puede interferir con una hidratación adecuada. En contextos de calor, esfuerzo físico o malestar general, priorizar bebidas simples y nutritivas es una decisión más segura.