La inflación volvió a colocarse en el centro de la escena económica. Tras el dato de 2,9 por ciento en enero, el rubro de alimentos y bebidas mostró nuevas subas en las primeras semanas de febrero, según distintas consultoras privadas.
La polémica por la medición del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) sumó tensión al escenario. El organismo había anunciado cambios en la metodología, con ponderaciones basadas en canastas de 2017 y 2018, pero finalmente dio marcha atrás después de la renuncia de Marco Lavagna como director del Indec. En este contexto, la inflación de enero marcó su quinto mes consecutivo en alza.
El rubro de alimentos y bebidas no alcohólicas cerró enero con un incremento de 4,7 por ciento, convirtiéndose en la división de mayor aumento. Según informes preliminares, febrero muestra una desaceleración, aunque los valores continúan por encima del dos por ciento.
Desde EcoGo, estimaron que la inflación de alimentos ronda entre 2,6 por ciento y 2,8 por ciento. En la primera semana de febrero, los alimentos dentro del hogar subieron 0,7 por ciento, mientras que fuera del hogar marcaron 2,4 por ciento.

La carne vuelve a subir y presiona sobre la inflación
En la segunda semana, el índice se aceleró al 2,8 por ciento. “Se registró una aceleración en el precio de la carne y aporta mayor presión al rubro en el cierre del mes”, señalaron desde la consultora. Además, advirtieron que el esparcimiento vinculado al Carnaval podría añadir incidencia adicional sobre el nivel general de precios.
Por su parte, Econviews indicó una suba menor, con 0,6 por ciento en la segunda semana. Destacaron el aumento de la carne en 2,3 por ciento y la baja de las verduras en 0,5 por ciento. Para todo febrero, estiman un incremento del 2,2 por ciento en alimentos.
La consultora LCG ponderó un alza de 2,5 por ciento en la primera semana, pero la segunda se redujo al 1 por ciento, con un promedio mensual cercano al 2,4 por ciento.
En tanto, Analytica registró una variación del 0,6 por ciento en alimentos y bebidas del Gran Buenos Aires durante la primera semana, lo que ubicaría el promedio mensual en torno al 2,6 por ciento.
Desde Invecq aclararon que el proceso de desinflación no quedó atrás. “Esto refleja la inercia propia de la dinámica inflacionaria, junto con la mayor incidencia de componentes estacionales y regulados”, explicaron. La consultora prevé que febrero cierre en 2,5 por ciento, con una leve desaceleración respecto de enero.

“Los procesos de desinflación no son lineales. Aunque desde fines de 2025 la suba de precios parece haberse ubicado en un escalón más elevado, la trayectoria sigue condicionada por los estacionales y regulados”, añadieron.
Para el primer semestre de 2026, Invecq proyecta una inflación del 2,2 por ciento, que luego descendería al 1,5 por ciento en el segundo semestre, cerrando el año en torno al 25 por ciento anual.
En enero, las divisiones con menor variación fueron Educación, con 0,6 por ciento, y Prendas de vestir y calzado, con una baja de 0,5 por ciento. En contraste, los precios estacionales lideraron el incremento con 5,7 por ciento, seguidos por el IPC núcleo en 2,6 por ciento y los regulados en 2,4 por ciento.
Fuente: Tv Canal 12
