
Un nuevo vehículo de alta gama fue secuestrado en Misiones en el marco de una investigación federal por contrabando de autos de lujo ingresados de manera irregular desde Paraguay. Se trata de un Dodge Challenger negro y rojo, con patente paraguaya, que fue localizado en un estacionamiento de la ciudad de Bernardo de Irigoyen y quedó inmediatamente a disposición de la Justicia.
El rodado fue hallado en un predio de la ciudad fronteriza, y su secuestro se suma a otros vehículos incautados previamente en la misma causa, que ya cuenta con dos personas detenidas y varios autos de similares características bajo investigación.
Según la hipótesis que se analiza, los vehículos eran ingresados al país sin abonar los derechos de importación correspondientes, lo que configura el delito de contrabando. En ese marco, no se descarta que algunos de estos autos hayan sido utilizados para producciones audiovisuales y videoclips, una línea que forma parte de las medidas probatorias en curso.
La causa es tramitada por el Juzgado Federal de Primera Instancia de Puerto Iguazú, a cargo del juez Marcelo Alejandro Cardozo, con intervención de la Secretaría de Carla Salomé Lentini. El vehículo quedó bajo custodia judicial para la realización de pericias y verificación documental.
De acuerdo a lo reconstruido hasta el momento, la maniobra consistía en el ingreso de autos de alta gama desde Paraguay bajo el Régimen de Circulación de Vehículos del Mercosur, que permite el tránsito por motivos turísticos. Sin embargo, una vez en territorio argentino, los rodados no regresaban a su país de origen y permanecían en el país de manera irregular.
La investigación se inició tiempo atrás a partir de tareas de control de la Dirección General de Aduanas, que detectó un esquema reiterado de este tipo de ingresos. Con el avance de las actuaciones, se estableció que los vehículos quedaban en Argentina sin regularizar su situación aduanera, consolidando así la presunta maniobra de contrabando.
El nuevo secuestro refuerza la hipótesis de una red organizada, con ramificaciones en distintos puntos del país y posible vínculo con el ámbito de la producción audiovisual, mientras la Justicia federal continúa profundizando las medidas para determinar responsabilidades y el destino que se daba a los autos de lujo ingresados de forma irregular.
