Taxis sin taxímetro: aumentan las quejas y explican cómo se determina el precio

La normativa municipal mantiene una tarifa regulada para el servicio, pero permite utilizar sistemas tecnológicos alternativos al taxímetro. Desde el sector reconocen que algunos choferes trabajan con reloj, mientras que otros recurren a un código QR, aplicaciones o incluso calculan “a ojo” el valor aproximado del viaje.

El modo en que se determina cuánto debe pagar un pasajero vuelve a generar interrogantes sobre el servicio de taxis en Posadas. Si bien la normativa municipal establece una tarifa y contempla mecanismos alternativos al tradicional taxímetro, en la práctica no todos los vehículos utilizan el reloj para calcular el importe de cada recorrido.

Lucas, taxista de Posadas, explicó que una parte importante de los trabajadores continúa utilizando el taxímetro. “La mayoría trabajamos con taxímetro. Suelen haber viajes especiales que tienen un monto coordinado entre todos nosotros que se respeta”, señaló.

Según explicó, existen determinados recorridos o servicios en los que se maneja un valor acordado, mientras que para el resto de los viajes el importe se calcula mediante el reloj. Como referencia, mencionó que dentro de las cuatro avenidas existe un viaje mínimo de alrededor de $3.000, aunque aclaró que puede variar según el chofer.

En su caso, sostuvo que utiliza siempre el taxímetro, independientemente del pasajero o del destino. “Por lo general, en mi caso en particular, pongo siempre el reloj. Sea de donde sea la persona, siempre reloj”, afirmó.

Sin embargo, reconoció que no todos los taxis trabajan de la misma manera. Ante la consulta sobre los vehículos que no utilizan taxímetro y calculan el precio del viaje sin un reloj, explicó que existe una alternativa tecnológica habilitada por el municipio.

“El municipio nos permite agarrar y utilizar un código QR con el cual se estima el costo aproximado del viaje. No es el costo exacto porque toma distancia, no tiempo”, explicó Lucas.

La diferencia está en la forma en que se computa el recorrido. Mientras el reloj tradicional contempla tanto la distancia como el tiempo transcurrido durante el viaje, el sistema mediante QR mencionado por el taxista estima el valor a partir de la distancia recorrida.

Algunos calculan el viaje “a ojo”

El propio taxista reconoció que también existen casos en los que el cálculo no se realiza mediante un taxímetro ni mediante una herramienta tecnológica. “Otros sí, medio a ojo, medio como que se liberó un poquito ese tema”, sostuvo al describir la situación. Asimismo, muchos usuarios cuestionaron que, cuando algunos taxistas calculan el valor del viaje “a ojo”, terminan pagando montos que consideran excesivos y sienten que son “estafados”.

Lucas explicó que algunos colegas quieren instalar el reloj, pero encuentran dificultades para realizar el trámite correspondiente. En esos casos, recurren al sistema alternativo mediante QR o a herramientas disponibles en el teléfono celular.

“Yo lo tengo puesto en la puerta del auto, que el pasajero escanea o uno mismo escanea, pone el destino y si no, a veces también uno sabe de tanto que lleva y trae, uno sabe aproximadamente cuánto puede salir”, explicó.

De esta manera, dentro del propio sector conviven distintas modalidades para establecer el valor de un viaje: el taxímetro tradicional, herramientas tecnológicas que estiman el costo según la distancia y, según el reconocimiento de uno de los trabajadores consultados, casos en los que el importe se determina de manera aproximada.

Qué dice la normativa sobre el precio

La Ordenanza XVI-N.º 118 modificó en 2024 la regulación del servicio de taxis y estableció que la tarifa puede calcularse mediante un taxímetro o mediante otra tecnología desarrollada por la autoridad de aplicación. Esto significa que la ausencia del reloj físico no implica, por sí misma, que el servicio pueda cobrar un precio libremente establecido por el conductor.

La última actualización tarifaria identificada en el Digesto Jurídico Municipal corresponde a la Ordenanza XVI-N.º 123, sancionada el 27 de noviembre de 2025 y publicada en el Boletín Oficial Municipal el 10 de diciembre de ese año. Allí se fijó una bajada de bandera de $1.300 y una ficha de $120 por cada cuadra, equivalente a 100 metros recorridos.

Taxímetro en Posadas: la bajada de bandera tiene un valor de $1300.

La normativa establece además que la tarifa está compuesta por la bajada de bandera y las fichas correspondientes a la distancia recorrida o al tiempo de demora durante el trayecto. Por lo tanto, el hecho de utilizar un mecanismo alternativo al taxímetro no supone una autorización para establecer libremente el importe.

El interrogante pasa entonces por determinar cómo se aplica esa alternativa en cada vehículo y qué información recibe el pasajero para conocer o verificar el precio del viaje.

Cuánto se paga y por qué existen diferencias

En el relevamiento realizado entre trabajadores del sector, también aparecen diferencias en los valores que se manejan para determinados recorridos. Según lo señalado anteriormente por taxistas, un viaje dentro de Posadas puede tener distintos precios de acuerdo con el destino y las características del recorrido.

A esto se suma el planteo del sector respecto de la bajada de bandera, actualmente fijada en $1.300. Los trabajadores consideran que ese valor quedó desactualizado frente al costo del combustible, el mantenimiento y otros gastos vinculados con la actividad, y estiman que debería ubicarse entre $2.300 y $2.500.

La discusión sobre las tarifas también se cruza con la competencia de las aplicaciones de transporte. Lucas reconoció que el escenario resulta complejo para los taxistas y señaló que muchos pasajeros eligen otras alternativas por el precio, aunque sostuvo que todavía existe un grupo de usuarios que mantiene la preferencia por el servicio tradicional.

“De hecho, laburamos poco. Nos salva nuestros compromisos, la gente que todavía confía en nosotros”, explicó. También mencionó que hay pasajeros que prefieren utilizar taxis por experiencias negativas con aplicaciones o porque no están acostumbrados a ese tipo de tecnología.

La cuestión de fondo: cómo controla el pasajero el importe

La normativa municipal contempla mecanismos de identificación y control para los taxis. Los vehículos deben exhibir en su interior una ficha con los datos del conductor, el número de licencia, la patente y la información del titular de la habilitación, además de un código QR para verificar esos datos.

La regulación también establece un número municipal para realizar sugerencias o reclamos. Ante un eventual cobro que el pasajero considere irregular, resulta importante conservar los datos del vehículo y del conductor, junto con la fecha, hora, recorrido y monto abonado.

Así, la discusión sobre los taxis sin taxímetro no pasa únicamente por la presencia o ausencia del reloj. El punto central es conocer qué mecanismo utiliza cada unidad para calcular el viaje, si ese sistema permite aplicar la tarifa vigente y qué herramientas tiene el pasajero para comprobar que el importe cobrado corresponde al servicio.

Mientras algunos taxistas continúan utilizando el taxímetro, otros recurren a sistemas tecnológicos alternativos y también existen casos en los que el propio sector reconoce que el precio puede estimarse de manera aproximada. En ese escenario, la transparencia sobre cómo se calcula cada viaje aparece como uno de los principales desafíos para garantizar que el pasajero conozca cuánto debe pagar.