La Cámara Argentina de Comercio advierte que el ajuste nacional golpea al comercio y los servicios

La economía argentina comenzó 2026 con un escenario complejo que golpea a todo el país en su frente más sensible: el mercado interno. Los informes de la Cámara Argentina de Comercio y Servicios (CAC) revelan que el consumo de los hogares volvió a caer y el empleo en comercio y servicios mostró una nueva contracción, a raíz de la recesión nacional.

En marzo, el Indicador de Consumo (IC) registró una baja del 1,3 por ciento interanual y un retroceso del 0,5 por ciento respecto de febrero en términos desestacionalizados. Este desempeño consolidó un trimestre marcado por el estancamiento y contrastó con la recuperación parcial que se había observado en 2025.

La persistencia de la inflación aparece como el factor determinante. Con un aumento mensual del 3,4 por ciento en marzo y más de seis meses consecutivos por encima del dos por ciento, los precios continúan erosionando el poder adquisitivo de los hogares. Aunque el ingreso promedio mostró una leve mejora real, el avance resultó insuficiente para sostener el gasto.

Rubros cotidianos bajo presión

Según indicó el organismo, la ausencia de crédito limita cualquier repunte del consumo. Pese a una menor volatilidad en las tasas de interés, el financiamiento a familias se mantiene estancado desde fines de 2025. Tarjetas de crédito y préstamos personales perdieron dinamismo, que afectan especialmente la compra de bienes durables.

El impacto se percibe con fuerza en los rubros cotidianos. Mientras indumentaria y transporte exhiben leves mejoras, recreación, vivienda y servicios públicos registran caídas. En este sentido, el retroceso del consumo masivo evidencia la fragilidad del gasto en bienes esenciales.

Actividad económica y consumo en caída

El frente laboral tampoco ofrece señales de recuperación. En enero de 2026, el sector de comercio y servicios perdió 41.952 puestos de trabajo registrados respecto del mismo mes del año anterior, lo que representa una caída del un por ciento. Solo la industria manufacturera mostró un desempeño peor.

Según el informe, la caída del empleo consolida una tendencia de estancamiento. Durante todo 2025, el sector no generó nuevos puestos y la evolución de largo plazo muestra un retroceso desde 2019, con niveles similares a los de una década atrás.

A su vez, la caída del consumo impacta sobre la actividad de los sectores más intensivos en mano de obra. En este contexto, emerge un dato que enciende alertas: el desacople entre actividad económica y consumo. Mientras algunos indicadores muestran una leve mejora de la actividad, el consumo continúa en terreno negativo. La recuperación parece concentrarse en sectores que no traccionan el mercado interno ni el empleo.