Corrientes: en un mes cerraron dos estaciones de servicio por la baja de ventas

La crisis que atraviesa el sector de expendio de combustibles volvió a reflejarse en Corrientes, donde dos estaciones de servicio cerraron sus puertas en el transcurso de un mes. La combinación de una caída sostenida del consumo a nivel nacional, el incremento de los costos operativos y una rentabilidad cada vez más reducida llevó a ambos establecimientos a cesar sus actividades.

El primer cierre se produjo a fines de abril en la estación que operaba bajo la bandera Shell, ubicada en la intersección de las avenidas Armenia y Estados Unidos. Luego de más de 30 años de funcionamiento, el establecimiento dejó de vender combustibles tras no alcanzar un acuerdo con la petrolera para renovar el contrato de operación.

El segundo caso ocurrió esta semana con una estación identificada con la bandera Puma, emplazada sobre Río Juramento y avenida Independencia. Desde su cierre, la ciudad perdió otro punto de abastecimiento en un contexto de creciente incertidumbre para el rubro.

Más allá de las particularidades de cada establecimiento, ambos casos reflejan un escenario común para el sector. La disminución del poder adquisitivo de los consumidores redujo la demanda de combustibles, mientras que los costos de funcionamiento continúan en alza y dificultan sostener la actividad.

Los operadores del rubro advierten que el margen de rentabilidad se encuentra cada vez más ajustado, una situación que pone en riesgo la continuidad de otros emprendimientos si las condiciones económicas no mejoran. En ese marco, los cierres registrados en Corrientes vuelven a encender las alertas sobre la realidad que enfrentan las estaciones de servicio en distintas provincias del país.