Argentina va por la gloria y el premio más alto de la historia de los Mundiales

La final del Mundial 2026, que se disputará el próximo domingo 19 de julio en Nueva Jersey, pondrá mucho más que un título en juego. Si Argentina derrota a España, conquistará su cuarta estrella, logrará el bicampeonato y permitirá que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) acceda al mayor premio económico entregado por la FIFA en la historia de la Copa del Mundo.

La entidad rectora del fútbol internacional fijó un premio de u$s50 millones para el campeón. Esa cifra supera los u$s42 millones que la AFA recibió tras la consagración en Qatar 2022. Además, cada una de las 48 selecciones clasificadas recibió u$s1,5 millones para cubrir los costos de preparación.

En este sentido, si el equipo dirigido por Lionel Scaloni levanta el trofeo, la AFA obtendrá un ingreso confirmado de u$s51,5 millones. Ese monto podría aumentar si la Conmebol decide repetir el bono extraordinario de u$s10 millones que otorgó después del Mundial de 2022 por el regreso del título a Sudamérica.

De concretarse ese incentivo, la recaudación vinculada directamente con la campaña mundialista alcanzaría u$s61,5 millones. Sin embargo, la confederación sudamericana no tiene obligación de repetir aquella decisión y tampoco confirmó un nuevo reconocimiento.

La AFA ya cuenta con un ingreso mínimo garantizado. Por haber llegado a la final, cobrará u$s33 millones correspondientes al subcampeón, más u$s1,5 millones por preparación. Eso asegura un total de u$s34,5 millones, aun si Argentina no consigue el título.

La diferencia entre ser campeón y finalizar segundo asciende a u$s17 millones. Ese monto refleja el fuerte impacto económico que tiene el resultado del partido decisivo para las asociaciones nacionales.

Cómo se distribuyen los premios del Mundial

Uno de los aspectos que suele generar dudas es la forma en que la FIFA liquida los premios. Los importes correspondientes a cada fase no se acumulan, sino que la entidad paga un único premio según la posición final alcanzada por cada selección.

De esa manera, el campeón recibe u$s50 millones, mientras que el subcampeón obtiene u$s33 millones. El tercer puesto recibe u$s29 millones y el cuarto u$s27 millones. Los equipos ubicados entre el quinto y el octavo lugar cobran u$s19 millones, del noveno al decimosexto u$s15 millones, del puesto 17 al 32 u$s11 millones y del 33 al 48 u$s9 millones. A todos esos valores se agregan u$s1,5 millones para la preparación.

Por esa razón, incluso las selecciones eliminadas en la primera fase tuvieron garantizados al menos u$s10,5 millones. Asimismo, la ampliación del torneo a 48 equipos elevó la bolsa deportiva hasta u$s655 millones, un 50% más que en Qatar. Si se suman los fondos destinados a la preparación, el aporte total asciende a u$s727 millones.

Más allá del premio deportivo

El premio que reciba la Selección será independiente de otros ingresos generados por patrocinadores, licencias, amistosos, acuerdos comerciales y ventas de productos oficiales. Tampoco contempla posibles bonificaciones privadas pactadas con empresas patrocinadoras.

La experiencia posterior a Qatar 2022 mostró que el título fortaleció la marca de la Selección y amplió la capacidad de negociación de la AFA. En esa línea, un nuevo campeonato permitiría actualizar contratos, sumar socios comerciales y aumentar el valor de los derechos vinculados con la imagen del seleccionado.

La comparación con el Mundial anterior también muestra el crecimiento de los premios. En Qatar 2022, la FIFA distribuyó u$s440 millones en premios deportivos y Argentina recibió u$s42 millones por el título.

Cuatro años después, el campeón obtendrá u$s50 millones, es decir u$s8 millones más que en la edición anterior. Además, la bolsa deportiva pasó de u$s440 millones a u$s655 millones, impulsada por el nuevo formato, la incorporación de 16 selecciones y el aumento de 64 a 104 partidos.

El impacto para la AFA y los clubes

La parte que permanece en la AFA puede destinarse al funcionamiento de las selecciones nacionales, infraestructura, viajes, cuerpos técnicos, fútbol juvenil, fútbol femenino, futsal, divisiones formativas y el mantenimiento del predio de Ezeiza.

Además, la campaña de Argentina beneficia a los clubes mediante el Programa de Beneficios para Clubes de la FIFA. Ese sistema compensa a las instituciones que cedieron futbolistas a las selecciones y calcula los pagos según los días que permanecen afectados al torneo.

La permanencia de la Selección hasta la final incrementa esas compensaciones para los clubes argentinos y extranjeros que aportaron jugadores al plantel de Lionel Scaloni.

Más allá del premio deportivo, un eventual bicampeonato también reforzaría el valor comercial del seleccionado. La AFA podría renegociar contratos, ampliar su presencia internacional y fortalecer una marca que, desde la conquista de la Copa América 2021 y el Mundial de Qatar, adquirió alcance global.

Así, el encuentro del domingo definirá no solo al nuevo campeón del mundo. También pondrá en juego el mayor premio económico de la historia de los Mundiales y un escenario que podría potenciar los ingresos futuros del fútbol argentino.