El veterinario Pablo Castillo explicó que las precipitaciones abundantes y los anegamientos favorecen la circulación de la bacteria responsable de la leptospirosis. Advirtió sobre los riesgos para la salud humana y animal, destacó la importancia de la vacunación de las mascotas y recomendó reforzar las medidas de prevención ante la persistencia de condiciones de humedad.
El aumento de las lluvias y los anegamientos genera condiciones favorables para la propagación de la leptospirosis, una enfermedad bacteriana que puede afectar tanto a los seres humanos como a diferentes especies animales. El veterinario Pablo Castillo analizó el escenario epidemiológico, explicó las principales vías de transmisión y advirtió que los cuadros más severos pueden provocar daños renales, hepáticos e incluso la muerte si no reciben tratamiento oportuno.
Castillo señaló que los informes epidemiológicos registran un incremento de casos humanos, aunque aclaró que no se trata necesariamente de un brote localizado. Según explicó, la situación estaría relacionada con las intensas precipitaciones de los últimos meses y la acumulación de agua en distintos sectores.
“De hecho, el informe epidemiológico justamente habla sobre un aumento de casos en humanos sin que, digamos, sea una situación de brote en un lugar puntual”, indicó el profesional.
Por qué las lluvias y las inundaciones favorecen la transmisión de leptospirosis
El veterinario explicó que la leptospirosis es causada por bacterias del género Leptospira, que pueden permanecer en ambientes húmedos y contaminar el agua, el suelo y los alimentos.
Uno de los principales factores de riesgo está relacionado con los roedores, que actúan como reservorios de la bacteria. Durante las inundaciones, sus refugios pueden quedar bajo el agua, lo que favorece su desplazamiento hacia sectores habitados.
“Cuando hay anegamientos, los refugios de los roedores, los ratones, digamos, muchas veces se inundan y empiezan a acercarse a los lugares donde están las personas”, explicó Castillo.
En esas circunstancias, la orina de los animales infectados puede contaminar superficies, alimentos y fuentes de agua, lo que incrementa las posibilidades de exposición.
El especialista remarcó que la bacteria puede sobrevivir durante períodos prolongados en condiciones ambientales favorables. Por ese motivo, quienes desarrollan actividades al aire libre, trabajan en el campo o permanecen en contacto con zonas anegadas presentan mayores riesgos.
Además, explicó que la transmisión no ocurre exclusivamente por el consumo de agua o alimentos contaminados, ya que la bacteria también puede ingresar al organismo a través de la piel.
Los perros y los animales de producción también pueden transmitir la enfermedad
Aunque habitualmente se relaciona la leptospirosis con las ratas y los ratones, Castillo aclaró que otras especies también pueden actuar como portadoras de diferentes variantes de la bacteria.
Entre ellas mencionó a los perros, bovinos, porcinos y ovinos, que pueden infectarse y, en determinadas circunstancias, eliminar la bacteria a través de la orina.
“En los perros pasa algo similar, pueden ser portadores, eliminar la bacteria”, sostuvo.
En el caso del ganado bovino y porcino, explicó que algunas infecciones pueden manifestarse principalmente mediante problemas reproductivos, como abortos o el nacimiento de crías enfermas, sin que necesariamente se registre una elevada mortalidad de animales adultos.
Esta situación también representa un desafío para los establecimientos agropecuarios, debido a las posibles consecuencias sanitarias y productivas.
En ese sentido, Castillo comentó que durante la semana anterior se realizó una reunión con representantes del Ministerio del Agro, la Comisión Provincial de Sanidad Animal (COPROSA) y asociaciones de productores para abordar los riesgos asociados a esta enfermedad.
El profesional insistió en que la prevención veterinaria tiene una importancia que trasciende la salud animal, ya que también contribuye a disminuir los riesgos para las personas que conviven o trabajan con esos animales.
Una enfermedad que puede causar daños renales, hepáticos y cuadros mortales
Castillo advirtió que la leptospirosis puede generar complicaciones graves, especialmente cuando no se detecta y trata oportunamente.
Entre las consecuencias más severas mencionó el compromiso de los riñones y el hígado, además de la posibilidad de que la enfermedad evolucione hacia cuadros potencialmente mortales.
“Puede dar cuadros muy severos, de daño renal, daño hepático, e inclusive, digamos, si no son tratados a tiempo, que se puedan dar casos de mortalidad”, alertó.
Frente a este escenario, remarcó la necesidad de mantener la vigilancia epidemiológica y favorecer el diagnóstico precoz, particularmente entre quienes hayan tenido contacto con aguas estancadas, ambientes inundados o animales potencialmente infectados.
Vacunación y control de roedores: las principales recomendaciones
En materia de prevención, Castillo destacó que existen vacunas contra la leptospirosis destinadas a diferentes especies animales, incluidos perros, bovinos y porcinos.
“Con respecto a los animales, tanto en los porcinos, en los bovinos como en los caninos tenemos vacunación para prevenir la enfermedad”, explicó.
Por ese motivo, recomendó mantener al día los esquemas de vacunación veterinaria, especialmente durante períodos de elevada humedad y precipitaciones frecuentes.
En cuanto a la prevención para las personas, señaló la necesidad de reforzar el control de roedores, evitar su acceso a alimentos y garantizar fuentes seguras de agua potable.
También advirtió sobre el riesgo de consumir productos cuyos envases hayan estado expuestos a superficies contaminadas por orina de roedores.
Otra recomendación fue prestar especial atención a las actividades laborales y recreativas que impliquen contacto con agua o suelos húmedos, como las tareas rurales y la pesca.
Castillo aclaró que, a diferencia de lo que ocurre con determinadas especies animales, no existe una vacuna de uso habitual para prevenir la leptospirosis en personas.

También preocupa el posible aumento de enfermedades transmitidas por insectos
Más allá de la leptospirosis, el veterinario advirtió que las condiciones de elevada humedad y acumulación de agua podrían favorecer la proliferación de insectos transmisores de otras enfermedades.
Entre las patologías que mencionó se encuentran el dengue y la leishmaniosis, cuya vigilancia consideró importante ante la combinación de temperaturas elevadas y precipitaciones abundantes.
“Yo creo que, digamos, es muy probable que tengamos un escenario bastante complicado con todas las enfermedades vectoriales”, expresó.
Sin embargo, aclaró que su preocupación responde a las condiciones ambientales favorables para la proliferación de vectores y no a la confirmación de un incremento generalizado de todas esas enfermedades.

Leishmaniosis en Misiones: una enfermedad que continúa presente
Durante la entrevista, Castillo también se refirió a la situación de la leishmaniosis en Misiones y explicó que sigue siendo una enfermedad endémica en la provincia.
Según indicó, se registran casos humanos todos los años, aunque sin grandes variaciones en las cifras que mencionó.
“En Misiones nosotros venimos con casos humanos todos los años, sin tener picos ni aumentos”, afirmó.
El profesional señaló que una de las dificultades para evaluar la evolución de la enfermedad es la falta de un sistema de registro que permita conocer con precisión la cantidad de perros infectados.
“Lamentablemente no tenemos un sistema donde vayamos cargando los casos en caninos”, sostuvo.
Por ese motivo, explicó que no resulta posible determinar con certeza si la incidencia en perros está aumentando o disminuyendo respecto de años anteriores.
También recordó que los perros constituyen un reservorio importante de la enfermedad y que el insecto vector permanece presente en la región.
En relación con las medidas preventivas, recomendó el uso de collares y pipetas con acción repelente, según las indicaciones veterinarias.
Asimismo, señaló que las vacunas contra la leishmaniosis dejaron de comercializarse en Argentina hace varios años. Según su interpretación, el elevado costo de los esquemas de vacunación y su utilización limitada habrían influido en la decisión comercial del laboratorio.
Finalmente, Castillo insistió en que la prevención de las enfermedades zoonóticas requiere una intervención conjunta sobre los animales, el ambiente y las condiciones sanitarias de las personas, especialmente durante períodos de lluvias abundantes y anegamientos.
Fuente: Misionesonline
