El síndrome urémico hemolítico (SUH) es una enfermedad grave causada por la bacteria Escherichia coli (productora de toxina Shiga) y por ello siempre el paciente va a requerir de hospitalización porque sus complicaciones pueden llevar a la muerte. Se caracteriza por un daño agudo de los riñones, asociado a alteraciones en las células de la sangre como trombocitopenia y anemia.
Entre sus síntomas pueden encontrarse vómitos, irritabilidad y, en algunos casos, convulsiones (como parte de un compromiso neurológico de grado variable), este cuadro es precedido por síntomas digestivos que se presentan durante la semana previa como diarrea o diarrea con sangre. En la Argentina esta patología constituye un evento de notificación obligatoria.
En el último boletín epidemiológico nacional el Ministerio de Salud incluyó una actualización de la enfermedad y en él se informa que los casos y tasas de incidencia de SUH para el total país muestran una fluctuación temporal con leves ascensos en algunos años y leves descensos en otros, observándose para el periodo 2015 a 2025 una tendencia descendente, con una mediana de 305 casos anuales con un mínimo de 209 y un máximo de 401 (tasa mínima de 0,44 casos c/100.000 hab. en 2025 y una máxima de 0,91 en 2017).
“En menores de 5 años también se observa una tendencia descendente de casos y tasas en el período, con una mediana de 233 casos anuales con un mínimo de 162 y un máximo de 305 (tasa mínima de 4,45 casos c/100.000 menores de 5 años en 2025 y una máxima de 8,14 en 2017). Cabe destacar que la tendencia descendente se sostiene a lo largo de toda la serie incluyendo los años pandémicos”, describe el documento.

Distribución por región
En el recuento del promedio de casos del período 2019–2024, Misiones cuenta con uno, mientras que el año pasado se contaron dos, lo que representa una tasa del 0,15 cada 100 mil habitantes. Así, la tasa de incidencia en el NEA -junto con el NOA- se mantuvo por debajo de la incidencia a nivel país (0,44) durante todo el período, con una tasa de 0,18 cada 100 mil habitantes. En tanto, desde la SE 1 a la SE 15, se cuentan otros dos casos.
El documento nacional indica que al comparar los casos notificados en 2025 con el promedio anual del período 2019–2024 (209 y 290, respectivamente) “se registró una disminución total de 90 casos a nivel nacional”, en realidad la disminución es de 81 casos.
“La mayor reducción correspondió a la región Centro, que presentó 72 casos menos respecto de su promedio histórico. Asimismo, las regiones NOA y Sur registraron disminuciones de once y siete casos, respectivamente. En las regiones Cuyo y NEA, los valores observados en 2025 fueron similares a los promedios del período 2019–2024”, se registra.
En ese contexto, a nivel provincial, la mayoría de las jurisdicciones registraron en la cantidad de casos del año 2025 descensos absolutos o valores similares respecto del promedio anual de casos de 2019-2024, observándose incrementos puntuales y de baja magnitud en algunas provincias.
Casos que requirieron internaciones
El documento también da cuenta de los casos que requirieron internación en unidad de cuidados intensivos (UCI), internación fuera de ella y casos sin dato para el período 2019–2025. “Se observa que, a lo largo de toda la serie, se consignó información sobre internación en el 86% de los casos, correspondiendo la mayor proporción a pacientes no internados en cuidados intensivos, con valores que oscilaron entre el 44% (2022) y el 56% (2023 y 2025)”, se consigna, aunque se aclara que debe tenerse en cuenta que algunos casos podrían haber sido derivados a establecimientos de mayor complejidad sin que dicha información haya sido registrada en el Sistema Nacional de Vigilancia en Salud.
Por otra parte, durante el período 2019–2025, se notificaron 2002 casos de SUH, de los cuales 47 resultaron fallecidos, lo que representa una letalidad promedio del 2% para el período analizado. La letalidad anual se mantuvo relativamente estable, con valores entre 2% y 3%. Los mayores valores se registraron en los años 2021 y 2024 (3%), mientras que en el resto de los años la letalidad fue del 2%.
Contacto con la bacteria
“Del total de 2002 casos notificados entre 2019 y 2025, se consignó información sobre antecedentes epidemiológicos en una proporción limitada de los mismos, por lo que el análisis se circunscribe a los casos con datos disponibles”, aclaran.
En relación con los antecedentes de contacto o convivencia, se contó con información en 178 casos. Entre ellos, el antecedente más frecuentemente consignado fue el contacto directo con animales (rumiantes, animales de granja o mascotas) (50%; 89). En menor frecuencia se registró contacto con aguas recreacionales no seguras (lagunas, ríos, piletas) (27%; 48), así como la convivencia con trabajadores rurales o veterinarios (13%; 23) y con personal vinculado a mataderos, frigoríficos o carnicerías (10%; 18).
Respecto de los antecedentes de consumo o ingesta, se dispuso de información en 422 casos. El antecedente más frecuente correspondió al consumo de preparaciones elaboradas con carne picada (42%; 176), seguido por el consumo de carne cruda o insuficientemente cocida (18%; 74) y la ingesta o utilización de agua no segura (17%; 70).
En proporciones menores se consignaron antecedentes de consumo de leche o derivados lácteos no pasteurizados, consumo de frutas y vegetales crudos sin adecuado lavado, consumo de jugos de frutas sin pasteurizar y consumo de alimentos o bebidas adquiridos en locales de comida, ferias o comedores.
El documento hace la salvedad de que “los antecedentes descriptos pueden no representar a la totalidad de los casos notificados, debido a la disponibilidad limitada de información consignada”.
En lo que va el 2026
“En el corriente año, las notificaciones acumuladas hasta la SE 15 a nivel país evidencian un leve descenso en comparación con las registradas en 2025 y 2024 para el mismo período. Asimismo, se observa un patrón similar en la evolución de los casos y de la incidencia acumulada en menores de 5 años al analizar la serie de los últimos 10 años (SE 1–SE 15)”, sostienen.
Desde SE1 a SE15, se registraron 73 casos en 2026, lo que representa 39 casos menos en comparación al promedio de casos de 2021-2025. En cuanto al análisis por regiones, considerando el período SE 1 a SE 15/2026, se observa que el 71% de los casos corresponden a la región Centro, con una incidencia acumulada de 0,17 casos por cada 100 mil habitantes. La región Sur concentró el 14% de los casos, con una incidencia acumulada de 0,31, mientras que las regiones NOA y NEA, consideradas en conjunto, aportaron el 7% del total de los casos. En el caso de Misiones son dos los casos notificados hasta el momento.
Según la información disponible al menos 60 de los 73 casos requirieron internación, de los cuales 18 necesitaron cuidados intensivos. Desde la SE 1 hasta la SE 15 del corriente año, se notificaron dos fallecidos, ambos en menores de 5 años, valor inferior al promedio para el período 2019–2025, mismo intervalo (años completos hasta la SE 15), que fue de tres fallecidos. Ambos decesos se registraron en la región Centro, que concentra el 71% del total de los casos notificados a nivel nacional.
Prácticas para la prevención
Como principal medida para evitar tener contacto con la bacteria escherichia coli es lavarse minuciosamente las manos con agua segura y jabón después de ir al baño o cambiar pañales, antes de preparar alimentos y comer, después de tocar carnes y vegetales crudos. También después de tener contacto con animales o su entorno.
Evitar la contaminación cruzada por lo que en las áreas de preparación de alimentos es necesario limpiar y desinfectar los equipos y superficies, las tablas de cortar y los utensilios después de que hayan tomado contacto con carne cruda y/o sus jugos. Asimismo, separar las carnes crudas de los alimentos cocidos o listos para consumir durante la compra, el almacenamiento y su preparación. de los mismos.
Es importante cocinar completamente las carnes hasta que no queden partes rojas en su interior ni jugos rosados, (mínimo 71º en el centro de la pieza), especialmente la carne picada, y sus preparaciones derivadas (hamburguesas, albóndigas, pan de carne arrollado, empanadas, pastel de carne).
Por otra parte, lavar cuidadosamente frutas y verduras con abundante agua segura, especialmente si se consumen crudas. En el caso de verduras de hoja, lavar hoja por hoja.
Evitar el consumo de leche cruda, productos lácteos y jugos sin pasteurizar. Asimismo, usar agua segura para consumo y lavado de alimentos y superficies, así como también para lavado y aseo personal. Cuando haya dudas sobre la inocuidad del agua para beber o cocinar hervirla durante tres minutos (hasta que salgan burbujas).
Evitar manipular alimentos si la persona se encuentra con diarrea hasta obtener el alta médica. Evitar que niños con diarrea jueguen o se bañen en piletas, aún con los pañales colocados; evitar nadar, bañarse o jugar en el agua de lagos, lagunas, arroyos, canales o ríos que no estén habilitados como aguas de uso recreativo para bañarse, ya que pueden estar contaminados con efluentes de criaderos de ganado o cloacales.
FUENTE: EL TERRITOTIO
