En el panorama actual del consumo de carne en Argentina, el cerdo se consolidó como la opción más elegida por los consumidores, superando incluso al pollo, que venía desplazando a la carne vacuna. Gabriel Vidal Rodríguez, de la Cooperativa Frigorífica Virgen de Fátima de Posadas, explicó que el factor determinante de este cambio es el precio.
“Sinceramente creo que es el cerdo el que tomó más protagonismo en estos últimos meses. El pollo ya venía barato, se venía consumiendo mucho pollo, pero si tengo que decir qué es lo que más está sobresaliendo en venta, diría que es el cerdo, no tanto el pollo”, afirmó.
“Nosotros estamos muy malacostumbrados a carne a la carne vacuna, a la costilla. Y realmente no le damos valor, no le damos importancia a estas carnes alternativas que son muy buenas, incluso hasta diría que más sanas, como el caso del cerdo y que tienen un valor realmente económico hoy si lo analizás o si lo comparás con la carne de vaca”, añadió.
El especialista atribuyó esta tendencia a la diferencia de costos entre las distintas carnes. El precio de la carne vacuna, si bien se mantuvo estable en el último tiempo, sigue siendo considerablemente más alto que el del cerdo y el pollo.
Mercado interno y exportación
Respecto a la carne vacuna, Vidal Rodríguez indicó que el mercado interno alcanzó un techo en sus precios. Además, señaló que la exportación, si bien representa una salida para la producción, tiene un precio internacional que marca el límite de lo que se puede cobrar.
“Hay un precio internacional que es el que nos que marca el techo, el parámetro es ese, no es que estamos libres y que vamos a vender la carne nosotros al precio que queremos”, sostuvo.
“Hoy estamos en muy buenos valores para la hacienda, o sea, hoy el campo tiene muy buenos valores, y está equilibrado, el tema es que no todo el mundo exporta. No todo el mundo tiene la capacidad de exportar”, remarcó.
Para el empresario cárnico, esto implica una balanza entre vender en el exterior o en el mercado local. “Si vos decís me pagan lo mismo afuera que acá adentro y acá adentro tengo menos protocolos, menos quilombo para hacer una exportación, porque hacer una exportación no es fácil, entonces, es como que el mercado se va equilibrando”, detalló el referente.
La diferencia de precios con el pollo y el cerdo sigue siendo significativa. “Seguimos teniendo una relación de prácticamente 6 a 1, 7 a 1, carne-pollo, es mucha la diferencia”, puntualizó Vidal Rodríguez.
La Cooperativa Frigorífica Virgen de Fátima impulsa el consumo de cerdo, al considerarlo una alternativa con más variedad de cortes y un precio más accesible. “Nosotros desde la cooperativa estamos justamente fomentando y dándole valor al cerdo. Yo creo que incluso tiene más variantes por los tipos de corte que tiene que el pollo en sí”, explicó.
“De hecho, hay varios negocios en Posadas que se dedican exclusivamente a la venta del cerdo y eso antes no estaba. Entonces, quiere decir que la gente consume”, analizó.
En cuanto a los precios, un promedio de los cortes de cerdo ronda entre los 7.000 y 8.000 pesos, según el entrevistado. “Si vos querés comprar un pechito de cerdo, un pernil, un cuarto de cerdo, una paleta, un carré de cerdo, una bondiola, en un promedio andará más o menos por ahí”, ejemplificó.
En contraste, un novillito, que es lo que comercializa la cooperativa, tiene un promedio que oscila entre los 15.000 y 18.000 pesos.
La vedette: comida lista
En relación a los hábitos de consumo, observó un cambio, con una mayor demanda de comidas elaboradas o listas en el último tiempo. Según manifestó, desde la pandemia proliferaron los emprendimientos gastronómicos y las casas de comida, mientras que muchos consumidores eligen esta alternativa para resolver las comidas diarias.
De esta manera, a su criterio, una eventual baja en las ventas de carnicerías tradicionales no implica necesariamente una caída del consumo de carne, sino un traslado hacia la gastronomía y la comida preparada.
“Creo que la gente busca la practicidad, o sea, van cambiando los hábitos. A lo mejor en una carnicería tradicional puede haber bajado la venta o puede una facturación más acotada, pero y nosotros de la cooperativa tenemos muchísimos clientes de gastronomía que están trabajando muy bien. Entonces, creo que pasa más por una cuestión de un cambio de hábito que por el consumo en sí directo de la carne roja o la carne cruda”, opinó.
Fuente: MisionesOnline
