El Gobierno de Misiones presentó el “Protocolo para la Prevención, Detección y Actuación ante Riesgos y Violencias Digitales”. Se trata de una herramienta destinada a brindar a las escuelas lineamientos claros para intervenir frente a situaciones que se originan en entornos virtuales y que impactan en la convivencia escolar.
La iniciativa busca fortalecer la seguridad en el ámbito educativo y mejorar la capacidad de respuesta ante problemáticas como amenazas en redes sociales, grooming, sexting, bullying y otras formas de violencia digital que afectan a estudiantes y comunidades escolares.
El ministro de Educación, Ramiro Aranda, explicó que esta herramienta surge de un trabajo articulado entre el ámbito educativo, la Justicia y organismos especializados en ciberdelitos. Señaló que “muchas veces los directores no saben cómo accionar ante determinadas situaciones”, especialmente frente a hechos vinculados a violencias digitales que cambian constantemente.
Detalló que el protocolo incorpora herramientas prácticas para la intervención inmediata, incluyendo modelos de actas trabajados junto a la Justicia y la Fiscalía de Ciberdelitos. “La idea es darle una herramienta concreta y facilitar la gestión al director”, afirmó, al remarcar que estos episodios suelen generar nervios, angustia y desorientación en toda la comunidad educativa.
Cibercrimen ya intervino en 133 escuelas de la provincia
Desde la Dirección de Cibercrimen de la Policía de Misiones también remarcaron la magnitud del trabajo preventivo realizado en los últimos meses. La directora del área, Sandra Ozuna, informó que ya hubo “13 detenidos y 133 escuelas intervenidas”, en procedimientos vinculados a seguridad, custodia y prevención.
Aclaró que esas intervenciones no fueron solo administrativas, sino acciones donde participó la Policía ante situaciones de potencial riesgo. “Se ha encontrado lamentablemente en varias jurisdicciones elementos que generan un potencial peligro y por eso la actuación policial se ha trabajado en base a medidas de prevención”, explicó.
Ozuna también remarcó la responsabilidad de las familias en estos casos y sostuvo que “el padre, el progenitor, padre-madre, es el responsable del menor”, especialmente al detectarse armas de fuego o armas blancas en situaciones vinculadas a amenazas escolares.
