La empresa de calzado Viamo ingresó en concurso preventivo de acreedores en medio de una fuerte crisis financiera, luego de un proceso de deterioro que incluyó caída de ventas, cierre de locales y un cambio en su modelo de negocio, pasando de la producción local a la importación.
La firma, cuya razón social es Lannot S.A., llegó a tener más de 25 locales a fines de 2023, pero con el avance de la crisis cerró 19 sucursales y redujo significativamente su estructura.

Caída de ventas, despidos y cambio de modelo
El deterioro de la compañía se dio en un contexto de desplome del consumo y dificultades para sostener la operatoria. Durante 2025, la empresa ejecutó despidos, redujo su producción y avanzó con un proceso de ajuste que incluyó el cierre de tiendas en distintos puntos del país.
En paralelo, la firma modificó su esquema de negocio: dejó de priorizar la fabricación nacional y comenzó a enfocarse en la importación de productos, en un intento por reducir costos frente a un mercado cada vez más competitivo.
Sin embargo, estas medidas no lograron revertir la caída de ingresos ni estabilizar la situación financiera, marcada también por deudas acumuladas, cheques rechazados y conflictos laborales.
Crisis del sector y futuro incierto
El caso de Viamo se enmarca en un escenario más amplio de crisis en la industria del calzado, afectada por la baja del consumo, el avance de las importaciones y el aumento de costos.
Actualmente, la empresa mantiene una estructura reducida, con menos empleados y una red comercial limitada, mientras busca reestructurar su deuda en el marco del concurso preventivo.
El futuro de la compañía dependerá de su capacidad para alcanzar acuerdos con acreedores y adaptarse a un contexto económico adverso que golpea a todo el sector.
